Salud infantil en otoño
El otoño trae muchas cosas buenas: tardes de parque, excursiones, planes en familia, libros, actividades extraescolares y el regreso a las rutinas después del verano. Pero también es una época en la que aumentan las infecciones respiratorias y en la que los cambios de temperatura pueden poner a prueba a pequeños y mayores.
La buena noticia es que los hábitos cotidianos siguen siendo una de las mejores herramientas para cuidar la salud infantil. Dormir bien, mantener una alimentación variada, lavarse las manos, seguir activos y revisar las vacunas recomendadas son algunas de las claves para empezar el otoño con buen pie.
1. Una alimentación variada para afrontar el otoño
No existen alimentos mágicos que eviten los catarros, pero sí una alimentación equilibrada que ayude a cubrir las necesidades nutricionales de los niños.
Frutas y verduras, legumbres, cereales, huevos, pescado, carne y lácteos pueden formar parte de una alimentación variada adaptada a cada edad.
El otoño, además, es una estupenda oportunidad para recuperar las comidas caseras y aprovechar productos de temporada.
👉 Idea Pequeños Héroes: convertid la compra en un juego. ¿Quién encuentra primero una fruta de color naranja? ¿Y una verdura verde?

2. Recuperar las rutinas de sueño
Después de los horarios más relajados del verano, septiembre y octubre son meses perfectos para recuperar unas rutinas de sueño regulares.
La Asociación Española de Pediatría recomienda mantener horarios aproximadamente estables para acostarse y levantarse y crear una rutina tranquila antes de dormir.
Un baño, un cuento, preparar juntos la mochila del día siguiente o unos minutos de lectura pueden convertirse en pequeñas señales que indiquen que ha llegado la hora de descansar.

3. Las manos también necesitan su rutina
Uno de los gestos más sencillos para ayudar a reducir la transmisión de infecciones es lavarse correctamente las manos.
La Asociación Española de Pediatría señala que el lavado de manos es una medida fundamental para evitar la propagación de infecciones y recomienda hacerlo, entre otros momentos, antes de comer, después de toser o estornudar y después de jugar con juguetes compartidos.
🫧 Agua y jabón, frotar bien durante unos 20 segundos y secarse correctamente.
¿Un truco para los más pequeños? ¡Convertid el lavado de manos en una canción!

4. Vestirse por capas: ni demasiado frío ni demasiado calor
En otoño podemos pasar de una mañana fresca a una tarde todavía templada en pocas horas.
Por eso, especialmente en los niños pequeños, puede resultar práctico vestirlos con capas fáciles de quitar y poner, adaptándose a la temperatura y a la actividad que estén realizando.
Más que abrigarlos en exceso, la clave está en adaptar la ropa a las condiciones del momento.
5. Seguir jugando al aire libre
Que bajen las temperaturas no significa que tengamos que pasar todo el otoño en casa.
Caminar, ir al parque, montar en bicicleta, jugar a la pelota o salir de excursión son formas sencillas de mantener la actividad física integrada en la vida familiar.
Además, el otoño ofrece un escenario fantástico para descubrir la ciudad de otra manera: parques, jardines, rutas urbanas y espacios naturales pueden convertirse en el mejor gimnasio familiar.

6. Revisar las vacunas recomendadas
El otoño también es un buen momento para revisar que las vacunas de los niños estén al día.
Para la temporada 2026-2027, el Ministerio de Sanidad mantiene recomendaciones específicas de vacunación frente a la gripe para determinados grupos de población, incluida la población infantil de 6 a 59 meses. Las recomendaciones pueden variar según la situación individual y la comunidad autónoma, por lo que conviene consultar el calendario y las indicaciones del servicio de salud correspondiente.
La Asociación Española de Pediatría, por su parte, recomienda para 2026 la vacunación frente a la gripe en niños y adolescentes de 6 meses a 17 años, aunque el calendario recomendado por la AEP y los programas financiados por cada comunidad autónoma no son exactamente lo mismo.
👉 Ante cualquier duda sobre vacunación, lo adecuado es consultar con el pediatra o con el servicio de salud de vuestra comunidad autónoma.
7. Una casa confortable y bien ventilada
Con la llegada del frío empezamos a pasar más tiempo en espacios cerrados. Mantener una temperatura confortable y ventilar adecuadamente las estancias forma parte de un entorno saludable.
Y si alguien en casa está enfermo, además de seguir las indicaciones sanitarias correspondientes, conviene prestar especial atención a la ventilación y evitar la exposición de los pequeños a ambientes con humo de tabaco.
🍂 Un otoño saludable también se construye en familia
No se trata de llenar el otoño de normas, sino de recuperar pequeños hábitos que hagan que el día a día sea más saludable.
Dormir bien, comer variado, lavarse las manos, moverse, disfrutar del aire libre y mantener las vacunas recomendadas al día son pequeños gestos que pueden convertirse en grandes aliados para toda la familia.
Porque cuidar la salud de nuestros hijos también puede ser una forma de vivir mil momentos juntos. ❤️
⚠️ Importante: este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un pediatra.
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