Atención Temprana: cuáles son los signos de alarma y cuándo preocuparnos por el desarrollo del niño

RED CENIT VALENCIA 2022-07-26

Atención Temprana: cuáles son los signos de alarma y cuándo preocuparnos por el desarrollo del niño

Los primeros años de vida de un niño son cruciales en su desarrollo, es decir, son importantes para la adquisición de las habilidades y competencias que le permitan desarrollar el control postural, la autonomía, el lenguaje y la interacción social.

Dicha evolución está ligada al proceso de maduración del sistema nervioso, y aunque cada niño lleva su propio ritmo madurativo, hay signos clave en cada etapa de desarrollo que nos ayudan a saber si todo va bien. 


Cuando no se cumplen hablamos de señales de alarma, y es fundamental saber identificarlas lo antes posible para prevenir, corregir o tratar problemas de desarrollo en el niño desde la Atención Temprana.


¿Qué es la Atención Temprana? 


Es un servicio que trabaja por la prevención, diagnóstico y tratamiento de niños, es decir, son todas las intervenciones enfocadas en los niños de hasta 6 años de edad, su familia y al entorno, con el objetivo de compensar lo más pronto posible las necesidades especiales que pueden surgir de los trastornos del desarrollo. Consiste en proporcionar al niño las mejores oportunidades de desarrollo físico, intelectual y social para que sus capacidades y habilidades le permitan ser mejor de lo que hubiera sido sin ese entorno rico en estímulos intelectuales y físicos de calidad. 


Y ¿cuáles son las necesidades especiales de los niños que acuden a Atención Temprana? 


Hay un amplio abanico de niños que necesitan la ayuda de los distintos profesionales que componen el equipo de Atención Temprana, pueden ser desde niños prematuros o de bajo peso, niños con algún tipo de deficiencia sensorial, niños con retraso madurativo, con síndromes ya especificados o trastornos en el desarrollo.


¿Cómo saber si un niño necesita Atención Temprana?


Durante los primeros años el cerebro infantil posee una enorme plasticidad, lo que significa que es más vulnerable a las condiciones adversas y que estas pueden provocar alteraciones con más facilidad, pero también que responde muy bien a la estimulación desarrollando rápidamente nuevas vías neuronales que sustenten el desarrollo. 

En los primeros meses de vida, el pediatra realizará revisiones frecuentes en las que irá controlando la talla, el peso, valorará que la cabeza crezca a un ritmo adecuado, explorará los reflejos y tono muscular. En esta primera etapa, si algo no marcha bien, el pediatra lo detecta y pondrá en marcha el protocolo de derivación a Atención Temprana. 


¿Cuáles son los signos de alarma que indican que un niño necesita Atención Temprana? 


Los trastornos del desarrollo son una desviación significativa del curso normal para la edad, algunos retrasos en el desarrollo se compensan de manera espontánea sin intervención, pero en otros casos hay que acudir a un equipo multidisciplinar.


Existen algunos signos de alarma a los que los padres deben prestar especial atención porque podrían indicar un retraso en el desarrollo infantil:


1 mes: no responde ante los estímulos, prácticamente no llora o su llanto es muy agudo, no mueve la cabeza, tiene dificultades para alimentarse y/o mantiene las manos permanentemente cerradas o con los dedos en garra.


3 meses: no sonríe cuando le hablamos, no sigue con la vista a los padres, no aguantar la cabeza, no fija la mirada en un objeto llamativo, no responde a los sonidos orientándose hacia ellos, sus músculos están siempre muy rígidos, se muestre demasiado tranquilo, no reclama la atención de sus padres y se pasa todo el tiempo en la cuna.


6 meses: no usa una de las manos, no se abren y aparecen casi siempre con el puño cerrado y el pulgar pegado o dentro del puño; no se interesa por coger objetos y manipularlos; las extremidades están demasiado rígidas (hipertonía) o muy laxas (hipotonía); no reaccione ante el sonido y no puede mantenerse sentado con apoyo.


9 meses: no emite sonidos o no interacciona con nosotros, no se mantiene sentado por sí solo, no se interesa por coger y manipular las cosas, necesite atención y vigilancia continua porque no sabe jugar y entretenerse por su cuenta.


12 meses: no puede sostenerse de pie sujetándose a un mueble, no intenta comunicarse con otras personas usando gestos, no muestra interés por su entorno y manipula los juguetes de manera repetitiva y torpe, sin dar muestras de que está jugando.


18 meses: no camina ni puede subir unos escalones gateando, no reconozca el nombre de algunos objetos de uso cotidiano o personas familiares, no hable, no entienda expresiones sencillas y no intente relacionarse con quienes le rodean, sino que se muestra indiferente y apático.


24 meses: haya poco lenguaje o que no comprendan lo que les decimos; cuando le hablamos no nos miran ni nos hacen caso; tiene rabietas muy frecuentes y desproporcionadas; no usa los juguetes de manera funcional y siempre los alinea, monta o tira.


A partir de los dos años y medio: no ha hecho sus primeros trazos, no ha aprendido a comer solo, no puede correr, no conecta dos palabras para intentar formar una frase y/o tiene dificultades para relacionarse con otros niños o no muestra interés alguno por ellos.


En algunas ocasiones, la presencia de uno de estos signos no implica nada y está presente durante un tiempo simplemente por inmadurez, pero en otras ocasiones, sí se requiere la ayuda de un profesional que realice una valoración más en profundidad y nos ayude a organizar ese comportamiento o conducta del niño, para tener un desarrollo lo más óptimo posible. 


En todo ese proceso, la familia desempeña un rol esencial, son una valiosísima fuente de información para los profesionales pues pueden explicar los gustos y la personalidad del niño, así como ayudarles a comunicarse con este, y también pueden implementar algunos ejercicios de estimulación en casa para fomentar aún más el desarrollo infantil. El hecho de que un pequeño acuda a atención temprana no significa que tenga necesidades de apoyo en todas sus etapas posteriores.


El hecho de tener que llevar a Atención Temprana a un niño no es fácil de aceptar a veces para los padres, pero es evidente que si un niño lo necesita lo mejor es hacerlo cuanto antes para solucionar el problema y/o evitar que se agrave. Es muy importante intervenir en las edades tempranas, porque así se le brinda al niño la oportunidad de alcanzar su máximo desarrollo.


“Una Atención Temprana precoz y una intervención especializada mejoran la calidad de vida del niño y reduce sus necesidades de apoyo en el futuro” 




Por Marian Sirera ConcaCoordinadora del Departamento de Trastornos del Espectro Autista en RED CENIT Valencia.


Red Cenit, Centros de Desarrollo Cognitivo es el primer centro especializado en diagnóstico y tratamiento de Trastornos del Neurodesarrollo de la Comunidad Valenciana, (Trastorno del Espectro Autista, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH); Trastornos del Lenguaje; Daño cerebral; Depresión; Trastornos de conducta; Dificultades de aprendizaje; Fracaso escolar; etc.)


Con más de 25 años de experiencia, trabajamos con niños, adolescentes y adultos a través de un equipo terapéutico multidisciplinar formado por psicólogos, neuropsicólogos, psicopedagogos, pedagogos, logopedas y terapeutas ocupacionales.


Centro Sanitario nº: 5333
Centro de servicios y acción social de la C.V. nº 4767


Si necesitas orientación o ayuda para tu caso personal, puedes consultarnos vía online (secretaria@redcenit.com); telefónica (96 360 16 16 – 609 759 016); o presencial (C/ Guardia Civil, 23, bajo - Valencia)

www.redcenit.com


USO DE COOKIES

PEQUEÑOS HÉROES, como editor responsable, le informa de que este sitio web almacena información no sensible en su dispositivo, como cookies o identificadores únicos de su dispositivo, y accede a esta información para realizar tratamientos de datos, como medir y analizar las preferencias de nuestros usuarios a través del análisis de su navegación, para lo cual es necesario compartir datos y perfiles no vinculados directamente a su identidad con otros intermediarios. Para aceptar y dar su consentimiento a todas las finalidades y funcionalidades indicadas, puede aceptar y continuar navegando. En caso contrario, puede configurar o rechazar dichas finalidades clicando en el apartado de Configuración. Para obtener más información sobre el uso de cookies y sus derechos, o para cambiar en cualquier momento sus preferencias, acceda a nuestra Política de Cookies.

GESTIÓN DE COOKIES

Permiten cuantificar el número de usuarios y así realizar la medición y análisis estadístico de la utilización que hacen los usuarios del servicio ofertado.
Ver la Política de Cookies de este sitio